Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de septiembre de 2011

JORNADAS INTERNACIONALES: "Situación en el mundo del Derecho a la Rebelión"

La Red Canaria por los DD.HH. en Colombia es un espacio de coordinación de colectivos sociales, sindicales y políticos de Canarias, que decidieron emprender tareas de solidaridad con las víctimas de los crímenes de Estado para denunciar las sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, que sufren personas y colectivos civiles colombianos, especialmente organizaciones sindicales, campesinas, de derechos humanos y grupos políticos de oposición.

Estamos organizando para los días 28 y 29 de Octubre de 2011 en Tenerife (Islas Canarias), unas jornadas para tratar de “analizar la situación en el mundo del Derecho del recurso a la Rebelión desde las ópticas jurídica, ética, política, económica y social, y los intentos de aplicación del Derecho Internacional Humanitario a distintos modelos de conflictos armados”. Pretendemos comenzar analizando el concepto mismo de rebelde, su aplicación perversa en algunos casos y su negación en otros. A pesar de ser un tema difícil de abordar lo consideramos impostergable ante la deriva autoritaria de los Estados con el desarrollo de las denominadas “legislaciones antiterroristas” que, desde nuestra postura, niegan el carácter político del rebelde para tipificarlo como un delincuente de especial peligrosidad ajeno a móviles altruistas. De esta manera se niega al interlocutor político en la resolución de los conflictos y, por tanto, también el carácter político, económico y social de los conflictos armados. Se cierra así, de ese modo, las posibles soluciones a través de la negociación política o, al menos, la negociación para la aplicación de los principios más universales del Derecho Internacional Humanitario. Entendemos que si bien el Derecho Internacional Humanitario fue concebido para las guerras entre Estados, es posible y necesario hacer un esfuerzo a fin de adaptarlo a guerras asimétricas como la colombiana con el objetivo, a corto plazo, de limitar las hostilidades y el sufrimiento, permitiendo en consecuencia un clima más apropiado para unas negociaciones políticas más profundas que trasciendan la mera promesa de amnistía y que aborden la resolución de un conflicto armado que hunde sus raíces en las enormes injusticias sociales que sufren las clases oprimidas en Colombia, situación estructural que de ser mantenida impedirá alcanzar una paz duradera.

Las jornadas tendrán lugar los días 28 y 29 de Octubre de 2011, y en ellas contaremos con la participación de los siguientes ponentes:

Día 28 de Octubre:

Santiago Alba Rico, cuya aportación a las jornadas sería la ponencia: “Condición humana, derecho a la rebelión y alternativas post-capitalistas”. Es escritor, ensayista, licenciado por la Universidad Complutense de Madrid, que ha publicado multitud de libros de ensayo sobre filosofía, política y antropología, como por ejemplo: “Las reglas del caos. Apuntes para una antropología del mercado”, “Iraq un cuento para niños”, “Partes de guerra y prosas de resistencia”; y también junto a otros autores: “Crímenes de guerra”, "Medios violentos. Palabras e imágenes para la guerra", "Washington contra el

mundo". Además de colaborar como redactor en varias revistas y medios de comunicación, también hizo aportaciones al guión del documental “Bagdad Rap” de Arturo Cisneros. Ha vivido varios años en el Cairo y actualmente reside en Túnez.

Enrique Santiago Romero, desarrollará la ponencia: “Terrorismo o Rebelión”. Aspectos jurídicos globales”. Este político y abogado español es autor de un intenso trabajo de gran interés en el ámbito de la Solidaridad y los Derechos Humanos. Ha sido hasta noviembre de 2006, Secretario General de CEAR, (Comisión Española de Ayuda al Refugiado). Como político, procede de los Colectivos de Jóvenes Comunistas, (organización juvenil del P.C.P.E.), posteriormente ingresó en la Unión de Juventudes

Comunistas de España (organización juvenil del PCE), donde se desempeño como Secretario General entre 1990 y 1992, y actualmente es Secretario de Refundación y Movimientos Sociales de Izquierda Unida. Como abogado ha desempeñado un importante trabajo en diversas organizaciones de solidaridad internacional. Fue miembro del equipo jurídico en la acusación popular contra el ex-dictador chileno Augusto Pinochet por crímenes contra la humanidad; representó a la delegación de ONG’s y organizaciones sociales que participaron como observadores en el referéndum presidencial en Venezuela en agosto de 2004; ejerce como abogado de Remedios García, defensora de derechos humanos española, la cual fue técnico cooperante que participó en los diálogos del Caguán, donde se buscaba una salida negociada al conflicto armado colombiano y actualmente acusada en España de pertenecer a “organización terrorista”.

Para el sábado 29 de Octubre bajo el título de Análisis del Conflicto Colombiano, está previsto abordar la evolución en el tratamiento jurídico de la rebelión por parte del Estado colombiano en el actual conflicto armado.

Día 29 de Octubre:

Abrirá las jornadas de la mañana Mª Lledón Soriano Segarra (Lidón) con la ponencia “Escenarios de luchas, violencias y emancipación”. Lidón es profesora en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, coordinadora de la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina y coordinadora desde hace varios años de las brigadas a Palestina del Komite Internazionalistak de Euskal Herria. Ha participado como coautora en dos libros, “Palestina tiene nombre de mujer” y “El siglo XXI: el siglo de oro de las mujeres”. Sus crónicas sobre el conflicto abierto en Oriente Medio son reflejo de una lucha encarnizada en la que, según opina, "todos y todas tenemos una pequeña gran responsabilidad".

La segunda ponencia de la mañana que lleva el título “¿Resistencias o terrorismo?” El testimonio de un periodista en varias guerras” correrá a cargo de Unai Aranzadi, un premiado documentalista, escritor y fotoperiodista especializado en conflictos armados y derechos humanos. Sus documentales han sido emitidos en la BBC WORLD SERVICE, AL JAZEERA ENGLISH y CANAL +, entre otros. Sus escritos y fotografías han sido publicados por El País, Der Spiegel, Reuters y The Washington Post. Ha trabajado en Somalia, Irak, Afganistán, Líbano, Chechenia, Palestina, Congo, Colombia, Kurdistán, Chiapas y Honduras entre otros espacios de conflicto. Desde 2001 es Director de INDEPENDENT DOCS TV News and Media. Su trabajo se define desde un ángulo periodístico alternativo, que utiliza los medios de comunicación para promover un cambio social que mejore la vida de las mayorías. Ejerce un periodismo que permite conocer, por ejemplo, los motivos de la rebelión alegados por los propios rebeldes, sin adulterar los contenidos con efectos que generen impacto, morbo, sensacionalismo y que persiguen construir una opinión interesada, limitándose a mostrar simplemente lo que ve y escucha. Esto es imprescindible para romper con el cliché de “terrorista”, cuyo objetivo es desposeer al rebelde de su carácter político altruista, rebajándolo a “delincuente especialmente peligroso”, con “fines ocultos y egoístas” con el que no cabe la negociación, porque se trata de un “problema de seguridad del Estado”.

El mismo sábado 29 de octubre en horario de tarde, continuaremos con dos ponencias con las que se pretende abordar la temática de la “geopolítica de la rebeldía y sentidos de las nuevas revueltas sociales”. Comenzaremos con la ponencia “el delito político en Colombia y la legislación anti-terrorista” que expondrá Leonardo Jaimes Marín, abogado colombiano especializado en Derecho Penal y en la defensa de población judicializada por razones políticas. Acompaña desde lo jurídico a comunidades campesinas en resistencia en su proceso de construcción de la memoria histórica. Ha participado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en casos como la masacre de Trujillo y ha colaborado en la preparación de casos ante la Audiencia Nacional española por crímenes de lesa humanidad. Es apoderado judicial de rebeldes capturados por el Estado colombiano y autor de varias publicaciones sobre Delito Político y Derecho Internacional Humanitario. Su papel en las jornadas sería abordar la evolución en el tratamiento jurídico de la rebelión por parte del Estado colombiano.

Tras su intervención se abordará la ponencia: “derecho humanitario, guerras asimétricas y rebelión” por parte del también colombiano, Carlos Alberto Ruiz Socha, abogado residente en España, exiliado desde 1998. Trabajó en la década de los 90 como defensor de Derechos Humanos y presos políticos. Es miembro de varios organismos defensores de derechos humanos como la Comisión Justicia y Paz y el Instituto ILSA, directivo de la Liga Internacional por los Derechos de los Pueblos y asesor externo de la Comisión Gubernamental para la Humanización del Conflicto Armado y la Aplicación del Derecho Internacional Humanitario en Colombia. Profesor universitario y Doctor en Derecho, con Tesis Cum Laude por unanimidad, por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Autor del libro "La rebelión de los límites. Quimeras y porvenir de derechos y resistencia ante la opresión" y de multitud de ensayos de análisis político y jurídico sobre Palestina, Colombia y temas de derecho internacional.

Por último, bajo el título: “Las tareas de la indignación”, pretendemos englobar la presentación de las conclusiones y el plan de trabajo. Nuestra intención es dar a estas jornadas un carácter internacional para reactivar un debate necesario e impostergable como hemos explicado antes. Por ello también hemos solicitado la asistencia en condición de invitados, de representantes del Frente Polisario y del Frente Popular de liberación Palestina, así como delegados observadores del ALBA y del Tribunal Permanente de los Pueblos y de diferentes organizaciones dentro de los ámbitos, político, social y sindical, tanto nacionales, como internacionales.

martes, 20 de enero de 2009

Santa Cruz de Tenerife se movilizó en solidaridad con el pueblo palestino.

El 17 de enero de 2009 se movilizaron miles de personas en Santa Cruz de Tenerife para denunciar y repudiar los crímenes cometidos por el Estado de Israel contra el pueblo palestino, reivindicar el derecho a la vida, al territorio y a la soberanía del pueblo palestino y exigir el fin de la ocupación israelí, el cumplimiento de las resoluciones de la ONU sobre la descolonización, solicitar al Gobierno de España una política exterior coherente con el respeto a los derechos humanos y no supeditada a las relaciones económicas con el Estado de Israel, concretándose en la ruptura de relaciones y la expulsión del embajador de dicho Estado. En fin, que no queden en la impunidad los crímenes de guerra cometidos por Israel.

A continuación reproducimos el texto leído por la presidenta de la Comunidad Palestina de Canarias:

Desde la limpieza étnica acometida en Palestina por el movimiento sionista y el Ejército israelí, hace ahora seis décadas, nuestra historia más reciente ha estado marcada por este drama. Entonces éramos invisibles, no existíamos; luego nos disfrazaron de nómadas, sin aparente arraigo y asentamiento en una tierra; después nos definieron como un problema meramente humanitario, sólo éramos refugiados en busca de cobijo; más tarde, en plena Guerra Fría, se nos asoció con la amenaza comunista; y ahora, en la etapa de la guerra global contra el terrorismo, nos transforman en un problema de seguridad para la potencia colonial y militar que ocupa nuestra propia tierra desde entonces.


La tragedia del pueblo palestino, decía el escritor libanés Salim Nassib, residía en que su realidad (la existencia de Palestina) se transformó en una ficción (Palestina dejó de existir), al mismo tiempo que una ficción (el sueño colonial del movimiento judeo-sionista en Europa) se transformó en una realidad (en el actual Estado de Israel). Así que donde estaba Palestina está hoy Israel; y donde antes había aldeas palestinas ahora hay un parque temático o un hipermercado o una zona residencial israelí; y los nativos árabes palestinos, que poblaban las aldeas y ciudades de lo que entonces era Palestina, ahora viven, con sus descendientes, hacinados en los campos de refugiados dispersos por Cisjordania, por Siria, por Jordania, por el Líbano, pero también por Gaza, por esos mismos campos de refugiados que bombardea indiscriminadamente el Ejército israelí.


Pese a la injusticia histórica cometida contra nuestro pueblo, y para no prolongar más nuestro sufrimiento ni tampoco el de los israelíes, y poner fin definitivo al conflicto, hace muchos años que aceptamos una solución mínima, la de crear un Estado palestino en el 22% de nuestra tierra. Nos conformamos con un pequeño Estado en los territorios que ocupó el Ejército israelí durante la guerra de 1967. Ese mini Estado palestino se construiría en la superpoblada franja de Gaza y Cisjordania, y tendría su capital en Jerusalén Este. Semejante solución, la de los dos Estados, cuenta con el respaldo de la legalidad internacional y el de toda la comunidad internacional. Sin embargo, pese a cerca de dos décadas de negociaciones con Israel, no se ha avanzado ni un centímetro para liberarnos del yugo de su ocupación. Por el contrario, el peso de la ocupación militar israelí se deja sentir cada vez más fuerte en la vida de nuestros hermanos y hermanas en los territorios. Cada día que pasa, Israel sigue transformando la geografía y la demografía de Cisjordania y Jerusalén Este, con la creación de nuevos asentamientos, confiscación de tierras, puestos de control y fragmentación de todo el territorio palestino, encerrando a su población en guetos, detrás del muro del apartheid.


Es cierto que Israel evacuó Gaza en el 2005, pero no es menos cierto que Gaza sigue aprisionada dentro de Israel, que bloquea Gaza por tierra, mar y aire; impide la entrada de ayuda humanitaria; y condena a su población y a sus niños al hambre y a la miseria, sin ningún futuro ni esperanza de mejorar sus vidas. Pero en Gaza no sólo es el millón y medio de su población Palestina la que está encarcelada y siendo bombardeada, también es la conciencia mundial y el conjunto de la humanidad la que está siendo ultrajada en Gaza.


Todos sabemos, aunque no se recuerde lo suficiente, que la primera víctima de un conflicto es la información. Por lo que preguntamos bien claro y alto: ¿quién está impidiendo la entrada de la prensa internacional en Gaza?: ¿la población ocupada o la potencia ocupante?, ¿acaso es Hamás o es Israel?, ¿dónde están ahora todos los defensores de la libertad de expresión, de los derechos humanos y la democracia en el mundo árabe que iban a liberar al pueblo iraquí?, ¿acaso están en Washington o están entre las ruinas de Gaza, resistiendo y defendiendo lo que queda de su tierra y de su dignidad?, ¿a quién le molesta que las imágenes de los niños destrozados circulen por nuestras pantallas?, ¿a quién le estorba los reporteros para cometer sus crímenes?, ¿quién obstaculiza el trabajo de esos testigos incómodos, que con sus cámaras testimonian el crimen contra la humanidad que se está cometiendo en la franja de Gaza desde hace 22 días?


No, no se puede hablar de guerra. No hay dos ejércitos enfrentados. Hay una potencia militar ocupante y una población ocupada. La violencia está manifiesta en la colonización y en la política de ocupación. Estamos asistiendo a un Politicidio, el uso masivo del poder militar para acabar con la expresión política del pueblo palestino. Desde la comodidad autocomplaciente, de quien no quiere distinguir entre colonizado ni colonizador, se dice que Israel tiene derecho a la legítima autodefensa. Nos preguntamos ¿desde cuándo se ha otorgado legitimidad a las potencias coloniales para aplastar la rebelión anticolonial de las poblaciones colonizadas? ¿Acaso no es la potencia ocupante la que debe de velar por la seguridad de la población ocupada como se recoge en
la IV Convención de Ginebra? ¿Desde cuándo es la población ocupada la que debe garantizar la seguridad de la potencia ocupante?


Hace tres años se celebraron elecciones legislativas en los territorios palestinos. Esas elecciones se llevaron a cabo bajo supervisión internacional y fueron animadas por la comunidad internacional. Pese a que entonces decíamos que el problema principal en Palestina era poner fin a la ocupación israelí y no la celebración de elecciones, se aceptó celebrar elecciones bajo un régimen de ocupación militar, algo extraño en la historia. Pero ni Israel ni Estados Unidos aceptaron sus resultados. Más decepcionante fue que tampoco lo aceptara
la Unión Europea. Pero lo peor aún estaba por llegar, pues por primera vez en la historia, la comunidad internacional castigó a la población ocupada en lugar de castigar a la potencia ocupante congelado sus ayudas económicas y relaciones políticas. Desde entonces mucha gente se pregunta ¿con qué autoridad moral pueden Estados Unidos y la Unión Europea darnos clases de democracia?


Conviene recordar que no es pan lo que demanda la sociedad palestina. Es justicia, es libertad, es poner fin a la ocupación militar israelí y, en definitiva, aplicar el derecho internacional. No mendigamos nada. Sólo reivindicamos lo que por derecho nos pertenece y un día nos fue arrebatado por la fuerza. Somos un pueblo digno. Sólo queremos vivir en paz y seguridad con los otros pueblos de la región y del mundo, incluido el israelí. Aprovechamos para enviar, desde aquí, un mensaje fraternal a los israelíes que se han manifestado en contra de la guerra, así como a las comunidades y personalidades judías que también se ha manifestado en otras partes del mundo.


Agradecemos todas las muestras de solidaridad, la ayuda humanitaria e incluso el guiño de simpatía que algunos nos profesan. Sin duda, estaríamos más satisfechos y agradecidos si la sociedad civil tomara mayor conciencia y boicoteara los productos israelíes (como las papas que inundan los mercados de las islas). Pero aún cabe estar todavía mucho más satisfechos y muchísimo más agradecido si los gobiernos europeos dejaran de venderle armas a Israel; si presionaran con sanciones al Estado israelí por violar sistemáticamente los derechos humanos de la población palestina que ocupa desde hace más de cuatro décadas. No se le puede premiar a Israel, otorgándole un trato preferente en
la Unión Europea ni, mucho menos, un acuerdo de asociación. Con esa política no han conseguido amansar la fiera. Por el contrario, Israel se ha burlado de toda la comunidad internacional e incluso se jacta de ejercer su poderío sobre los propios Estados Unidos. Consideramos que Israel no es un aliado tan estratégico ni para Estados Unidos ni para Europa. Se trata más bien de una carga estratégica. Como dramáticamente comprobaron nuestros hermanos libaneses en el verano de 2006, su política expansionista y agresiva en la zona es una fuente de inseguridad e inestabilidad regional e incluso mundial.


Ningún imperio o empresa colonial ha podido mantenerse frente a la determinación de un pueblo para liberarse. Como señala el escritor israelí Michel Warschawski: “La violencia sin precedentes desplegada por el ejército israelí es sólo la expresión, sanguinaria y cruel de una rabia colonial y vengativa. No es la primera vez que una potencia ocupante subraya su derrota con un último sobresalto de agresividad, tan criminal como ineficaz”.



Santa Cruz de Tenerife, 17 de enero de 2009



COMUNIDAD PALESTINA DE CANARIAS